viernes, 8 de junio de 2012

PARLAMENTARISMO Y PRESIDENCIALISMO (7° Clase. Apuntes)



Vamos a comenzar dando una aproximación estructural teniendo en cuenta tres elementos:

Elementos
PARLAMENTARISMO
PRESIDENCIALISMO
LEGITIMIDAD
indirecta
directa
ESTRUCTURA DEL EJECUTIVO
Carácter colegiado
Carácter unipersonal
RELACIONES ENTRE PODERES
Interdependencia relación de fusión
Coordinación, incompatibilidad



PARLAMENTARISMO.

Es una forma de gobierno estrechamente vinculada a la democracia. Fue consecuencia de la progresiva lucha que a partir del siglo SVII empiezan a entablar en la historia y en la teoría los partidarios del gobierno absoluto y los partidarios del gobierno constitucional. Siguiendo el desarrollo inglés (cuna del Parlamentarismo) se inició con el pasaje de la monarquía absoluta a la monarquía constitucional (gloriosa revolución de 1688) que estuvo centrado en el desarrollo de restricciones sobre la acción del monarca. Resalta el Parlamento como un órgano político de legitimidad popular, equiparándolo al Rey y adquiriendo la potestad de aprobar o desaprobar sus iniciativas o las del Consejo de Estado.

La monarquía Constitucional pasó de un modelo monista a uno dual con doble legitimidad: la tradicional que reside en el monarca que ejerce su gobierno a través del primer ministro y el gabinete; y la popular que reside en el parlamento encargado de legislar. Sin su voto no entran en vigencia las decisiones del Rey ni puede asumir el primer ministro, propuesto por el monarca.

En el siglo XVIII durante la dinastía de los Hannover surge la Monarquía Parlamentaria, ya que se produce la declinación del poder real y el fortalecimiento del Parlamento. El primer ministro y su gabinete se independizaron del monarca apropiándose de sus facultades gubernamentales y aumentando su dependencia del Parlamento del cual son miembros y frente al cual son responsables.

Entonces el Jefe de Gobierno es el primer ministro y el Jefe de Estado es el Rey, quien reina pero no gobierna.

El Jefe de Gobierno tiene la dirección política y administrativa, es miembro del Parlamento y elegido en forma indirecta por éste a propuesta del Jefe de Estado. Es primus inter pares.

El Jefe de Estado tiene un cargo simbólico, ceremonial. En las monarquías parlamentarias es el Rey y en las Repúblicas parlamentarias es el Presidente, elegido por el Parlamento con mandato fijo durante el tiempo establecido por la Constitución.

El Gabinete está integrado por ministros que ocupan cada área del Gobierno y forman parte del Parlamento. Son elegidos por éste a propuesta del Jefe de Estado. Son responsables ante el Parlamento, no ante el Jefe de Estado. La fuente de legitimidad es la misma que la del Primer Ministro, se mantienen en su cargo si cuentan con la confianza del Parlamento.

La Investidura del Primer Ministro se lleva a cabo a través del Voto de Confianza de la mayoría del Parlamento, puede ser explícita o implícita aceptándolo tácitamente sin vetarlo.

Así como el Parlamento tiene la facultad de Investidura tiene también la facultad de disolver el gobierno:

1) votando contra la cuestión de confianza planteada por el Primer Ministro,

2) con el Voto de Censura impulsado por el Parlamento.

El Jefe de Gobierno puede pedir al Jefe de Estado que disuelva el Parlamento y convoque a elecciones inmediatamente.

La separación de Poderes de Montesquieu no se acerca mucho a la realidad de los Gobiernos Parlamentarios. Hay fusión e interdependencia por integración entre los dos poderes.

En 1994 el Primer Ministro Berlusconi le pidió al Jefe de Estado, el Presidente Scalfaro, la disolución del Parlamento, éste se negó y Berlusconi fue destituido del ministerio.

Parlamentarismo controlado: En Alemania y España se limita la acción del Parlamento con el “voto constructivo de censura” o sea un Primer Ministro sometido a la desconfianza parlamentaria no cae a menos que al mismo tiempo el Parlamento elija al sucesor. Felipe González en 1994 gobernó con la desconfianza del Parlamento porque la oposición no pudo designar sucesor, además contaba con el apoyo de partidos regionales.

PRESIDENCIALISMO

A partir de la Constitución de los Estados Unidos el Presidencialismo ha tenido influencia en países de América Latina.

Los teóricos europeos decían que era un milagro que este sistema funcionase.

Se caracteriza por la legitimidad popular directa. El presidente es elegido por el tiempo determinado establecido en la Constitución. La elección puede ser directa o indirecta a través de Colegios electorales como en Estados Unidos .

El Colegio Electoral se reúne sólo para elegir al Presidente y luego se disuelve. En los hechos el Colegio Electoral ratifica la voluntad mayoritaria del electorado.

El Presidente sólo es responsable ante el pueblo.

Actualmente se realizan modificaciones en los sistemas electorales  para evitar el Colegio Electoral y que las elecciones sean directas por mayoría de votos o forzando una mayoría con la segunda vuelta. En los países que no hay colegio electoral ni segunda vuelta y ningún candidato obtiene la mayoría de votos, el que elige es el Congreso.

El Presidente es investido en el cargo de Jefe de Estado y Jefe de Gobierno, o sea desempeña el Poder Ejecutivo en forma Unipersonal. Los ministros son designados por el Presidente quien los puede remover a su voluntad.

Existe incompatibilidad estricta entre el Poder Ejecutivo y el Poder Legislativo, o sea la misma persona no puede desempeñarse en el Ejecutivo y el Legislativo al mismo tiempo.

SEMIPRESIDENCIALISMO

Combina una estructura parlamentaria con la elección popular directa de un presidente. Existe la distinción entre Jefe de Estado y Jefe de Gobierno o Primer Ministro, los miembros del gabinete son al mismo tiempo miembros del Parlamento.

El  Gobierno es ejercido por el Primer Ministro y su Gabinete.

El Presidente elegido por el voto popular tiene la misma legitimidad que el Parlamento, delega la mayor parte de sus acciones gubernamentales al Primer Ministro. Su función no es sólo protocolar sino que es un poder regulador. El Jefe de gobierno debe contar con la confianza del Presidente y del Parlamento.

Diferencias entre los distintos semipresidencialismos:

Cohabitación: el Presidente con mayoría opositora en el Parlamento. Ej entre 1986 y 1988 Francia tuvo un Presidente Socialista y un Primer Ministro de Derecha.

Función reguladora: El Presidente tiene mayoría en el Parlamento y el Primer Ministro es Jefe del partido.

Similar al presidencialismo: El presidente tiene mayoría en el Parlamento y es Jefe del partido.

viernes, 1 de junio de 2012

GOBIERNO (6º clase. Apuntes)


GOBIERNO  
Etimológicamente proviene del griego KIBERNAO que significa dirigir con el timón.
Gobierno es el centro a partir del cual se ejerce el poder en una sociedad.
El concepto de gobierno se puede analizar desde tres perspectivas:
-         como AUTORIDAD: es el individuo o conjunto de individuos que ejercen el poder de autoridad en un sistema político, este concepto está concentrado en los actores individuales o sea los políticos.
-         como ACTIVIDAD: es la actividad de conducir la sociedad, ésta es una perspectiva funcional.
-         como INSTITUCIONES: son aquellas desde las cuales se ejerce la autoridad.
EL GOBIERNO COMO CONJUNTO DE ACTORES
El gobierno visto desde el ejecutivo es una red de funcionarios públicos íntimamente ligados entre sí, que participan en los procesos de diseño y ejecución de políticas, como miembros de dicha red, y cuya permanencia es inseparable del ejecutivo.
Max Weber dice que gobierno es una organización política, una asociación de dominación cuya existencia dentro de un ámbito geográfico está garantizada, de un modo continuo, por la amenaza y aplicación de la fuerza física.
La característica distintiva del gobierno político es el control de los instrumentos de coerción (policía y Fuerzas Armadas). Sin ese control las acciones del gobierno pierden la garantía de obligatoriedad.
La legitimidad del Poder es el centro de la relación entre gobernados y gobernantes, es el apoyo a través del cual los gobernados confieren autoridad a los gobernantes.
Podemos distinguir tres dimensiones de legitimidad:
La dimensión genética: referida a la manera en que los gobernantes llegan al poder. En la democracia la legitimidad genética es concretada mediante la ratificación periódica a través del voto del pueblo que en su faz de cuerpo electoral, exterioriza su opinión.
La dimensión funcional: La legitimidad está dada por los resultados, la obediencia está fundamentada en la capacidad del gobierno para satisfacer las demandas de la comunidad.
La dimensión legal: (legitimidad racional-legal) La legalidad es el modo de legitimidad propio de los sistemas políticos modernos, es la juridicidad que institucionaliza la legitimidad.
En períodos de normalidad y estabilidad la legitimidad y la legalidad se identifican, pero cuando hay inestabilidad la legitimidad recobra entidad propia más allá de lo jurídico.
Entonces el gobierno es el poder de autoridad formalizado en el orden constitucional y legal. En este gobierno institucionalizado, el acto de los gobernantes en el ejercicio de sus funciones es objetivo, no es tomado en nombre propio, sino de la autoridad conferida por el cargo.
El recorrido histórico que conduce desde la idea de gobierno centrada en actores (poder subjetivo) a otra centrada en instituciones se cristaliza en las ideas de Estado de Derecho y Gobierno Constitucional.
GOBIERNO COMO CONJUNTO DE FUNCIONES
La dirección política tiene dos caras: una se destaca por su naturaleza innovadora surge de la subjetividad del político, su marca es el juicio de valor; la otra es la necesidad de obtener consenso su marca es la negociación, el riesgo y el acuerdo político.
La administración es de carácter repetitivo, ejecuta decisiones ya adoptadas, sin pasión ateniéndose al expediente. Tiene que hallar un equilibrio entre los nuevos rumbos y los pasados compromisos de los gobiernos anteriores. Es técnica y tiende a la planificación.
Podemos distinguir, entonces, entre “gobierno electo” con limitación en el tiempo y “gobierno permanente” integrado por funcionarios de carrera que componen y hacen funcionar el brazo administrativo del Estado. El gobierno permanente es subordinado al gobierno electo, pero el electo necesita de los funcionarios permanentes porque hacen mover las maquinarias institucionales y porque cuentan con el saber técnico especializado y con la información propia de su función.
CONDUCCIÓN PÓLÍTICA
ADMINISTRACIÓN
Gobierno electo
Naturaleza innovadora. Subjetividad
Necesidad de consenso. Negociación
Gobierno permanente
Ejecuta decisiones ya adoptadas
Técnica

Podemos identificar dos funciones asociadas al gobierno:
ü      El mantenimiento de la unidad política hacia el interior (custodia del orden y la paz interna)
ü      La tutela de la comunidad política frente al exterior.
El gobierno se convierte en garante de la seguridad interna y externa.
Estas funciones se distribuyen entre el polo negativo de las acciones de policía y el polo positivo de la previsión y provisión del Estado de Bienestar, en cuanto al orden interno. Entre el polo negativo de la acción bélica y el positivo de las relaciones diplomáticas y comerciales con referencia a la seguridad exterior.
A estas funciones hay que sumarle la impositiva o extractiva o sea la extracción de recursos de la sociedad para sostener las actividades gubernamentales.
Estas funciones de gobierno se ven ampliadas o no, según la forma de Estado:
El Estado de Bienestar adiciona a sus actividades tradicionales, otras como la educación, la asistencia sanitaria, la vivienda, la seguridad social, el desarrollo de la economía, la producción de bienes y la búsqueda del pleno empleo, aparecen entonces nuevos ministerios y departamentos de Estado.
El aumento de la intervención gubernamental está asociado a un desarrollo ascendente de las necesidades presupuestarias, y aumenta el gasto público.
EL GOBIERNO COMO CONJUNTO DE INSTITUCIONES
El sistema político es un conjunto de Instituciones, grupos y procesos políticos caracterizados por un cierto grado de interdependencia recíproca.
Para el análisis sistémico enraizado en el conductismo un sistema político es un conjunto de conductas interrelacionadas a partir de las cuales se asignan valores con autoridad en un sistema social.
El sistema político procesa los inputs que activan el sistema (entradas en forma de demandas o apoyo político) y los transforma en outputs (salidas o respuestas en la modalidad de decisiones políticas) que definen los conflictos que se dan en la sociedad (el ambiente) y entre ésta y el sistema político.
Los outputs pueden generar cambios en el ambiente. Esto permite la retroalimentación o feedback de las presiones sobre las decisiones políticas, modificando o corrigiendo las demandas y  apoyos a consecuencia de la actividad política desarrollada.
Se puede decir que los inputs son: demandas de bienes y servicios, regulación de conductas, participación, información, apoyos  mediante ayuda material, obediencia a la ley, participación y respeto a la autoridad.
Se puede decir que los outputs son extracciones, regulaciones de conducta, prestaciones o distribuciones  de bienes y  servicios; y productos simbólicos (afirmación de valores, exhibición de signos políticos, declaraciones o intenciones políticas)


FORMAS DE GOBIERNO.
En la Política Aristóteles utiliza dos criterios diferenciadores: cuantitativo y cualitativo.
Aristóteles:
Ejercen el poder
Objetivo
El bien común
(formas puras)
El bien propio
(formas impuras)
UNO
MONARQUÍA
TIRANÍA
POCOS
ARISTOCRACIA
OLIGARQUÍA
MUCHOS
REPÚBLICA
DEMOCRACIA

Nicolás Maquiavelo en  El Príncipe distingue entre Principado, donde el poder está concentrado en una sola persona y República en la que el poder está distribuido en un grupo de personas (aristocracia) o en la comunidad toda (democracia).
Se produce un giro en la concepción de las formas de gobierno no importa que sean muchos o pocos los que participan, el hecho de que sea más de uno el que gobierna genera problemas e interacciones.
En el siglo XVII El Leviatán de Thomas Hobbes y el Tratado sobre gobierno civil de John Locke ponen en relieve la distinción entre gobierno absoluto y gobierno moderado o limitado.
El Espíritu de las leyes de Montesquieu (1748) identifica tres formas de gobierno.
La República en la que todo el pueblo (democracia) o parte de él (aristocracia) detentan el poder.
La Monarquía en la que gobierna un solo hombre de acuerdo con la Ley.
El Despotismo en el que gobierna un solo hombre según su propia voluntad y sin respetar la Ley.
Para evitar el despotismo y garantizar un gobierno moderado es necesario que “el poder controle al poder”. La llave maestra es evitar la concentración de poder por medio de una separación de los órganos que lo desempeñan: Legislativo, Ejecutivo y Judicial.
La introducción de la separación de poderes permitirá el seguimiento y desarrollo del Constitucionalismo, lo cual genera la siguiente clasificación:
Gobiernos Constitucionales o sea gobiernos moderados sujetos a la ley y a la división de poderes.
Gobiernos absolutistas o sea gobiernos arbitrarios e ilimitados.
La diferencia está dada por el respeto a la ley y a la división de poderes.
Entonces tenemos monarquías y repúblicas constitucionales por un lado y gobiernos absolutistas por el otro.
Para distinguir el poder concentrado en una sola persona y el poder descentralizado, puede verificarse un doble proceso de descentralización:
Horizontal: la división de poderes que multiplica los órganos decisionales a la vez que les impone mutuas restricciones. Se pueden distinguir entre gobiernos parlamentarios y presidencialistas
Vertical o territorial: el federalismo o sea, la delegación de facultades decisionales a subunidades territoriales del sistema político distinguiendo entre unitarios y federales.
El gobierno unitario tiende a fusionar el poder: el control se ejerce desde el gobierno central, siendo la administración local sólo uno de sus brazos ejecutores. Las subunidades territoriales están sometidas al poder central.
El gobierno federal tiende a fragmentar el poder. Las unidades constitutivas del Estado gozan de grados variables de autonomía constitucional, legal y política (constitución propia, elección democrática de sus gobernantes, fuente de ingresos propia, fuerzas de seguridad propias, etc.)

viernes, 18 de mayo de 2012

DEMOCRACIA (5º clase. Apuntes)


DEMOCRACIA 
Democracia es un concepto que está en permanente discusión ya que no hay una respuesta única a su significado y su definición depende del paradigma desde el cual se aborde la problemática y de los contextos sociohistóricos, económicos y políticos en los cuales se desarrollen las experiencias democráticas.
La democracia clásica
El primer antecedente se remonta a la Grecia clásica en la primera mitad del siglo V antes de Cristo. Atenas fue la polis griega más representativa de esta forma de gobierno. Etimológicamente significa demos=pueblo y kratos=gobierno. Sus dos componentes nos plantean dos interrogantes: ¿quiénes constituyen el pueblo? Y ¿qué significa que ellos gobiernen?
Grecia constituyó una sociedad que delibera explícitamente sobre sus leyes y que a la vez es capaz de modificarlas. La vida política era entendida como una actividad colectiva cuyo objeto era la sociedad como tal. La política era autonomía, los ciudadanos eran capaces de darse sus propias instituciones.
La soberanía se fundamentaba en la Igualdad de todos los ciudadanos.
Isonomía: igualdad de los ciudadanos ante la Ley.
Isegoría: igualdad para participar y expresarse en la Asamblea.
El fundamento de la democracia griega era la participación plena y activa de todos los ciudadanos. Renunciar a esta participación implicaba renunciar a la ciudadanía.
Según la visión griega el ciudadano era un ser total para quien la política constituía una actividad social natural, no separada del resto de la vida y para quien el gobierno y la polis no eran entidades remotas y ajenas, sino que la vida política era una extensión armoniosa de sí mismo.
Los ideales políticos eran: la igualdad entre ciudadanos, la libertad y el respeto a la ley y la justicia. Los individuos se consideraban iguales y se reconocían colectivamente como soberanos capaces de crear leyes e instituciones para su autogobierno, basado en la idea de bien común, que implicaba coincidir en lo que es bueno para la ciudad.
Características estructurales:
·         Ciudad Estado pequeña.
·         Economía de esclavitud, que dejaba tiempo libre a los ciudadanos.
·         Trabajo doméstico a cargo de la mujer.
·         Restricción de la ciudadanía a un número relativamente pequeño. Eran ciudadanos solamente los varones adultos, libres y atenienses, estaban excluidas las mujeres, los esclavos y los extranjeros.
·         Los ciudadanos debían tener intereses armónicos entre sí, para compartir el sentimiento de lo que es el bien general
·         Los ciudadanos debían mostrar un alto grado de homogeneidad respecto de características como el poder económico, el tiempo libre, la religión, el idioma, la instrucción.
·         La cantidad de ciudadanos debía ser pequeña, para evitar la heterogeneidad, para un mejor conocimiento de la ciudad, y para la reunión conjunta de todos en Asamblea.
·         Los ciudadanos debían participar también en la administración y desempeñar cargos públicos.
·         La ciudad-Estado debía ser autónoma.
Críticas a la democracia griega.
Platón y Aristóteles consideraban a la democracia una forma desviada, impura o injusta de gobierno.
Platón consideraba una sola forma capaz de realizar el ideal de justicia, la aristocracia.
Los hombres por naturaleza tienen actitudes diferentes, en ellos puede predominar la razón, el valor o las pasiones. Según el elemento predominante encontraremos tres tipos de ciudadanos.
RAZÓN
FILÓSOFOS
VALOR
GUERREROS
INSTINTOS
ARTESANOS, TRABAJADORES, LABRADORES
 Según Platón una ciudad es justa si cada uno hace lo suyo, según su propia naturaleza, es decir, cada cual debe tener en la ciudad una sola ocupación para la cual su naturaleza lo ha dotado, y debe asegurarse a cada uno su propio bien y el ejercicio de la actividad que le es propia.
Una ciudad justa es gobernada por filósofos, defendida por los guardianes y los artesanos, trabajadores y labradores ejercen sus oficios. Esta forma de gobierno es la Aristocracia. Cualquier modificación o mezcla entre sus partes dará origen a formas impuras e injustas, caracterizadas por el desorden y la desorganización.
Aristocracia: forma pura y justa
Timocracia: mezcla de filósofos y guardianes, gobierna la ambición y la cólera.
Oligarquía: gobiernan los ricos y los pobres no participan, predominan la avaricia y la codicia.
Democracia: consecuencia de la oligarquía, gobiernan los muchos y pobres, o sea la masa de población que debía dedicarse a sus trabajos y oficios.
La democracia nace cuando los pobres, después de haber obtenido la victoria sobre los ricos, matan a unos, destierran a otros, y comparten con los que quedan el gobierno y los cargos públicos.
La democracia es el origen de la Tiranía, ya que el deseo inmoderado de libertad lleva a los hombres a desear lo opuesto: el exceso de autoridad y con ella su esclavitud. En la tiranía un caudillo gobernará con poderes absolutos. 
Aristóteles:
Ejercen el poder
Objetivo
El bien común
(formas puras)
El bien propio
(formas impuras)
UNO
MONARQUÍA
TIRANÍA
POCOS
ARISTOCRACIA
OLIGARQUÍA
MUCHOS
REPÚBLICA
DEMOCRACIA

Interregno Medieval.
Desde la Grecia Clásica y hasta la modernidad, no encontramos otros ejemplos de regímenes democráticos. En Occidente, ello se debe sobre todo a la preeminencia de la Religión y de la Iglesia Católica. El catolicismo de entonces, como las religiones monoteístas en general, tenía una concepción descendente de lo político: el poder es un atributo creado por dios, que desciende de él al Papa, y del papa al Rey. Recién a fines de la edad media, algunos comienzan a teorizar acerca de la concepción ascendente de soberanía popular, según la cual Dios le da el poder al pueblo y éste lo delega al Príncipe, de esta deriva la idea política de que es el pueblo el que tiene el derecho a hacer la ley. El poder soberano consiste en hacer la ley.
La Modernidad : Democracia Indirecta o Representativa.
La Edad moderna, desde el punto de vista del pensamiento político, va a significar una revalorización del pensamiento democrático, en su versión "republicana". Retomando la concepción aristotélica que considera a la República (bajo el nombre de politeia) como el gobierno de la mayoría para el bien común.
Maquiavelo va a clasificar las formas de gobierno en Principado, el gobierno de uno; y Repúblicas, clasificándolas en Democráticas, si gobierna la mayoría, y Aristocráticas, si gobiernan unos pocos. Para Maquiavelo la mejor forma era el Principado.
Pero el gran aporte de la modernidad a la teoría de la democracia es el liberalismo, asociado a su vez a la teoría de la división de poderes, al contractualismo y al constitucionalismo.
El liberalismo político sostiene que la libertad y los derechos de los individuos son anteriores al Estado, y no pueden ser conculcados por él. Desde esta perspectiva, existe un área o espacio jurídico reservado a los individuos, en la que la acción estatal no puede penetrar: la libertad individual, la libertad de expresión, los derechos políticos, la propiedad privada, la inviolabilidad del domicilio y la correspondencia, la libertad de trabajo comercio e industria, etc.
¿Por qué el Estado no puede traspasarlos? La respuesta corresponde al contractualismo: Porque esos derechos son anteriores al Estado, y el ser humano los posee desde que existía el estado de naturaleza. Habrían sido los hombres libres, en estado de naturaleza, que habrían suscripto un Contrato Social, para crear el Estado, con el fin de que les provea orden y seguridad.
¿Cómo garantizar que el Estado no viole los derechos individuales? Según el constitucionalismo: Los hombres pueden dejar por escrito ese pacto social fundante : es la constitución escrita, un texto en el que se consagran los derechos humanos y se especifica todo lo que el Estado no puede hacer. Para el constitucionalismo, el Estado está sometido a normas constitucionales, al derecho. Por eso se lo denomina Estado de Derecho.
Y para agregar mayores seguridades de que el poder del Estado no va a actuar arbitrariamente, siguiendo los consejos de Montesquieu, se decidió dividir el ejercicio de las funciones del poder, de modo tal que los órganos estatales se controlen entre sí. El aparato del Estado se divide en Poder ejecutivo, Poder legislativo y Poder judicial, y cada uno de estos poderes se controlan entre sí, con el fin de evitar la corrupción y el abuso de poder.
Liberalismo, Contractualismo, Constitucionalismo, Estado de Derecho y División de Poderes van a cobrar forma en los Estados Nacionales de la Modernidad, conformando lo que se denomina la Revolución Burguesa de la política, cuyos máximos exponentes son la Revolución Francesa y la Constitución Norteamericana.
Pero hay una gran diferencia entre los Estados modernos y la ciudad estado griega : la cantidad de población. Los Estados modernos se componen de millones de personas, imposibles de reunir en una sola Asamblea, en un solo lugar. Además cabe aclarar que el hombre moderno considera que su libertad política reside en la posibilidad de elegir si participar o no, de la vida pública; para el hombre moderno la libertad debe estar constituida por el gozo pacífico de la independencia privada. Entonces  la solución a que se arribó fue adoptar la figura del mandato de derecho privado: los mandantes o poderdantes (el pueblo) otorgan poder al o a los mandatarios o apoderados (los gobernantes) para que ejerzan actos (gobiernen) en su nombre y representación, de modo tal que la voluntad de los mandatarios no sea sino expresión de la voluntad de los mandantes: de la voluntad popular. Esta forma de democracia, por mandato o representación, se denomina democracia representativa o indirecta: "el pueblo no delibera ni gobierna sino a través de sus representantes" 
Liberalismo: Teoría y práctica de la defensa, a través del Estado constitucional, de la libertad política individual
Democracia de masas.
Una de las grandes transformaciones de la vida moderna ha sido el sufragio universal. Esto introdujo cambios en la forma de hacer política, en la participación, las instituciones y la democracia.
Para Max Weber la democracia pasa de ser una política de clases a una competencia entre partidos políticos. La democracia es un terreno de prueba para los líderes potenciales. Es como un mercado, un mecanismo institucional para eliminar a los más débiles y para establecer a los más competentes en la lucha competitiva por los votos y el poder.
Mercantilización de la democracia
Según Shumpeter  la teoría clásica de la democracia se basa en dos supuestos erróneos: la existencia del bien común y la voluntad general.
Para crear la voluntad general, discernir sobre el interés común, el sujeto debe ser racional, lo cual implica que esté constantemente motivado e informado para participar y decidir sobre lo público. En realidad el sujeto es irracional, apático, manipulado y desinformado. La racionalidad de las acciones humanas puede observarse en las decisiones sobre temas de las esferas más próximas al hombre, donde su responsabilidad es importante, pero a medida que nos alejamos de esta esfera de responsabilidad directa también nos alejamos de la racionalidad. A esto debe sumarse la manipulación por parte de la propaganda política para vender su producto (los políticos) a los votantes, con lo cual se observa que la voluntad general es creada artificialmente.
La conducta del votante tiene las mismas características que la del consumidor, quien elige en el mercado irracionalmente desde el momento en que su opinión, sus gustos y necesidades son creados y manipulados.
Teoría económica de la Democracia
Se diferencia de la Shumpeteriana por la racionalidad constante del votante-consumidor. Considera que los actores son en todo momento seres racionales que se movilizan y actúan a partir de un cálculo costo-beneficio en tanto maximizadores de su interés.
Teoría pluralista de la Democracia
Robert Dahl considera que dado que es imposible el control igualitario de los gobernantes por parte de los gobernados, no podemos hablar de democracia, sino de poliarquía.
Hay instancias de control de los no líderes sobre los líderes. Los individuos se agrupan libremente según sus intereses. En los grupos de interés los no líderes controlan a los líderes. Estos grupos de interés son los protagonistas de la política.
En la poliarquía los líderes no pueden desentenderse de los no líderes hasta las siguientes elecciones, pues del poder de fiscalización de los grupos para evaluar si sus representantes satisficieron sus intereses depende la renovación de su mandato y su supervivencia como líderes.
Los líderes representan a los grupos, no al pueblo, y puesto que estos grupos son grupos de interés, deben negociar para mantener la gobernabilidad del sistema. La negociación sirve para acordar políticas y para que los líderes se controlen entre sí.




Uno de los autores contemporáneos que más claramente ha conceptualizado los problemas que enfrenta la Democracia moderna, es Norberto Bobbio. Para él los principales obstáculos de la democracia, son tres: La tecnocracia, la burocracia y el escaso rendimiento del sistema político. La primera porque al estar el conocimiento concentrado en pocas personas, la mayoría no puede tomar decisiones autónomas sin consultar a "los que saben", que son pocos. La segunda, porque como los gobernantes no pueden ejercer el poder directamente, sino que necesitan un conjunto de medios para llegar a la población, esa burocracia intermediaria tiene su propias pautas e intereses, que muchas veces son contrarios a la voluntad del conjunto. Por bajo rendimiento se entiende la incapacidad del sistema político para satisfacer todas las demandas de toda la sociedad, esto genera insatisfacción, y disconformidad con el sistema democrático. 
Formas Semidirectas de Democracia.
A mitad de camino de la democracia directa y de la indirecta, las formas semidirectas son medios que se emplean en los regímenes representativos, para poner el poder de decisión, sobre asuntos puntuales, en manos directamente del pueblo.
Es un intento de reducir la distancia entre gobernantes y gobernados que adolecen los regímenes republicanos actuales.
Las formas más conocidas son el referendum, el plesbiscito y la consulta popular, por los que se somete a consideración del electorado el pronunciamiento sobre una cuestión política puntual. También corresponde mencionar la "iniciativa legislativa" o "iniciativa popular" consistente en que una parte del electorado pueda presentar un proyecto de ley, y el congreso quede obligado a tratarlo. La revocatoria de mandatos consiste en la facultad de una parte del electorado (un porcentaje determinado) de remover un funcionario electo. Existen otras diversas formas de participación semejantes, consistentes todas ellas en dar poder de decisión, o intervención directa al electorado 
Democracia formal vs. Democracia participativa.
En la década del 80 con el avance del neoliberalismo, comienzan a aplicarse en todo el mundo planes de ajuste tendientes a desmantelar el estado de bienestar. Tal desmantelamiento deja al descubierto los mismos problemas existentes antes de la década del 30: el mercado libre produce injusticia y protesta social. Pero el neoliberalismo no vuelve atrás con la concesión del sufragio universal. El capitalismo no tiene ya sistemas sociales competitivos, de modo que la protesta social generada por el ajuste ya no pone en riesgo el sistema.
No obstante, la disconformidad popular genera problemas de "gobernabilidad", término éste que designa situaciones en las que la política de élite no son aceptadas pasivamente por los gobernados. La formula de apaciguamiento utilizada por la élite neoliberal, no será ya la apertura a lo social, sino la lisa y llama restricción: El funcionamiento del sistema político republicano, formalmente democrático, se limita al mínimo de su expresión. Los canales de comunicación de la sociedad al gobierno se cierran. El estado manipula o compra el silencio de los Sindicatos y las ONGs. Se cierran los canales de consulta. Y los pronunciamientos populares se limitan a las elecciones, cuyas campañas son objeto de fuerte influencia por parte de los especialistas en opinión pública y por los medios de comunicación. Todo ello en el contexto de una sociedad capitalista en proceso de globalización.
La forma de democracia funcional a las políticas de ajuste es la democracia formal, restringida o delegativa, caracterizadas por la pasividad de la sociedad civil y del pueblo.
Como contestación a esta forma política, desde la caída del modelo comunista, tienden a crecer las propuestas participativas de democracia social ; ya que no existen alternativas al modelo social propuesto por el capitalismo ; ya que no existe en la sociedad la inquietud por la transformación revolucionaria de la sociedad ; lo que proponen los movimientos sociales de contestación es la profundización de la democracia mediante la participación popular, en pos de la obtención de un nuevo tipo de políticas sociales, limitativas del mercado, favorables al pueblo, y gestionadas por los propios actores colectivos.
La propuesta de una democracia participativa es un método para profundizar la democracia política, pero también para profundizar la democratización de la economía, y para gestionar democráticamente los márgenes de socialización alcanzados. Sus principales sujetos portadores son las ONGs. Sus principales voceros los líderes sociales. Sus principales socios son los líderes políticos honestos. Y su programa es el de una reforma progresiva y consensuada de la sociedad actual, con un sentido democrático y solidario.
El teórico más representativo de la democracia participativa es Macpherson que postula un "sistema piramidal, con la democracia directa en la base y al democracia delegada en todos los niveles por encima de ella. Así, se empezaría con una democracia directa al nivel del barrio o de la fábrica, con debates totalmente directos, decisión por consenso o mayoría y elección de delegados que formarían un consejo al nivel más amplio inmediato... Los delegados tendrían que contar con suficientes instrucciones de sus electores y ser responsables ante ellos ... Y así sucesivamente". 

A mediados del siglo pasado, la democracia representativa consagrada por el constitucionalismo clásico entra en una profunda crisis.
La concepción teórica del poder que emana del pueblo pero que es ejercido exclusivamente por sus representantes (tal como sostienen algunos sectores apoyados en una interpretación textual del artículo 22 de nuestra Constitución Nacional) aparece como insuficiente para contener las demandas populares y alcanzar una sociedad con más libertad, igualdad y justicia social.
El conflicto es antiguo, y se remonta a la contraposición entre la concepción Rousseauniana y la defensa de la propiedad privada de Locke.
El proceso histórico ha demostrado que democracia y liberalismo no son términos sinónimos como en un principio se pretendió. Por el contrario, a lo largo de la década pasada, en el esplendor de las políticas neoliberales, hemos podido comprobar cómo se utilizó la fachada del ‘‘régimen democrático’’ para implementar políticas autoritarias absolutamente contrarias a los intereses populares y que condenaron a la exclusión y la marginalidad a la gran mayoría de la población.
En nuestro país, a partir de la sanción de la constitución de 1853, todo intento de intervención popular en la toma de decisiones fue abortado, fundándose en una vieja interpretación del artículo 22 de la misma, según la cual estaría vedada toda forma de ejercicio de democracia semidirecta. Esta norma fue esgrimida en cada oportunidad en que fuera necesario limitar la participación popular en la toma de decisiones.
En definitiva, para la concepción neoliberal la participación popular es tolerable sólo cuando se limita a la selección más o menos periódica de quienes habrán de ocupar los cargos de gobierno (y recordemos que en la mayoría de los países latinoamericanos, también estos procesos se vieron interrumpidos por largos períodos), pero debe abstenerse de intervenir en el proceso de la toma de decisiones. De esta forma se favorece el manejo discrecional de la cosa pública por parte de las oligarquías gobernantes.
Otro recurso, frecuentemente utilizado para limitar la participación popular es el consabido argumento de que la complejidad de las cuestiones a resolver requieren la intervención de profesionales y técnicos, quienes, ya no actuarían como asesores en aquellas materias complejas, sino que, directamente, son los encargados de tomar las decisiones apoyados en sus conocimientos científicos. La contradicción entre estas especulaciones y el ideal democrático ha sido claramente expuesta por Norberto Bobbio: ‘‘La tecnocracia y la democracia son antitéticas: si el protagonista de la sociedad industrial es el experto, entonces quien lleva el papel principal en dicha sociedad no puede ser el ciudadano común y corriente. La democracia se basa en la hipótesis de que todos pueden tomar decisiones sobre todo; por el contrario, la tecnocracia pretende que los que tomen las decisiones sean los pocos que entienden de tales asuntos.’’
Los resultados de estas concepciones han sido catastróficos para las sociedades, que, al verse apartadas del proceso de toma de las decisiones que hacen a la defensa de sus intereses y al manejo de lo público, se vieron arrojadas a la pobreza y la marginalidad.
Así por ejemplo, en nuestro país, se decidió, de espaldas a la sociedad, la privatización de empresas públicas, la transferencia de establecimientos educativos de la Nación a las Provincias sin que se transfirieran conjuntamente las correspondientes partidas presupuestarias, el desmantelamiento del sistema de salud, la utilización del espacio público en beneficio de unos pocos, la reducción del aparato del estado a su mínima expresión, y sobre todo, el endeudamiento del Estado Nacional a límites inimaginables. Las consecuencias para la sociedad de estas decisiones han sido devastadoras, y se traducen en la miseria en que vive la mayoría de la población, en los altísimos niveles de desocupación, la desnutrición y mortalidad infantil que se han elevado a grados antes desconocidos, la deserción escolar que condena a los jóvenes a un destino peor que el de sus padres y los altos índices de inseguridad que en los últimos tiempos han sido tratados por algunos sectores interesados como un fenómeno aislado y que nada tiene que ver con las políticas implementadas durante la última dictadura y profundizadas en la década del 90.
Las instituciones puestas en marcha bajo la democracia representativa, han sido poco eficaces, en muchas experiencias latinoamericanas, en la función de mantenimiento de un sistema de creencias de aceptabilidad de la clase política y de las políticas emanadas de un sistema de gobierno. La falta de articulación de ambos sistemas se ha constituido como un factor importante del contenido de la crisis. En este contexto, el rol de los partidos políticos, como instituciones que se ven inmersas en el proceso de burocratización del Estado, se fueron transformando en fuertes aparatos burocráticos y en instrumentos de políticas clientelistas, de cooptación y de poca participación.
Parámetros como la participación activa, la acción directa y la auto-organización, son los brindan espacios que dan la oportunidad de redefinir las instituciones estatales y sociales.

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DEMOCRACIA REAL YA. MANIFIESTO
Este 15 de mayo miles de personas se manifestaron en toda España convocados mayormente por la iniciativa ciudadana Democracia Real Ya. En más de 60 ciudades ciudadan@s enojad@s con el cariz que han tomado las prácticas políticas en España desfilaron en las calles bajo muy diversos lemas. Democracia Real Ya no es el único grupo convocante. Encontramos también a los movimientos de Sin Futuro, ATTAC, #nolesvotes, Anonymous y muchas más iniciativas ciudadanas cuyo común denominador es la frustración frente al estado de las cosas en España.
Este es el manifiesto hecho público por Democracia Real Ya:
Somos personas normales y corrientes. Somos como tú: gente que se levanta por las mañanas para estudiar, para trabajar o para buscar trabajo, gente que tiene familia y amigos. Gente que trabaja duro todos los días para vivir y dar un futuro mejor a los que nos rodean.
Unos nos consideramos más progresistas, otros más conservadores. Unos creyentes, otros no. Unos tenemos ideologías bien definidas, otros nos consideramos apolíticos… Pero todos estamos preocupados e indignados por el panorama político, económico y social que vemos a nuestro alrededor. Por la corrupción de los políticos, empresarios, banqueros… Por la indefensión del ciudadano de a pie.
Esta situación nos hace daño a todos diariamente. Pero si todos nos unimos, podemos cambiarla. Es hora de ponerse en movimiento, hora de construir entre todos una sociedad mejor. Por ello sostenemos firmemente lo siguiente:
  • Las prioridades de toda sociedad avanzada han de ser la igualdad, el progreso, la solidaridad, el libre acceso a la cultura, la sostenibilidad ecológica y el desarrollo, el bienestar y la felicidad de las personas.
  • Existen unos derechos básicos que deberían estar cubiertos en estas sociedades: derecho a la vivienda, al trabajo, a la cultura, a la salud, a la educación, a la participación política, al libre desarrollo personal, y derecho al consumo de los bienes necesarios para una vida sana y feliz.
  • El actual funcionamiento de nuestro sistema económico y gubernamental no atiende a estas prioridades y es un obstáculo para el progreso de la humanidad.
  • La democracia parte del pueblo (demos=pueblo; cracia=gobierno) así que el gobierno debe ser del pueblo. Sin embargo, en este país la mayor parte de la clase política ni siquiera nos escucha. Sus funciones deberían ser la de llevar nuestra voz a las instituciones, facilitando la participación política ciudadana mediante cauces directos y procurando el mayor beneficio para el grueso de la sociedad, no la de enriquecerse y medrar a nuestra costa, atendiendo tan sólo a los dictados de los grandes poderes económicos y aferrándose al poder a través de una dictadura partitocrática encabezada por las inamovibles siglas del PPSOE.
  • El ansia y acumulación de poder en unos pocos genera desigualdad, crispación e injusticia, lo cual conduce a la violencia, que rechazamos. El obsoleto y antinatural modelo económico vigente bloquea la maquinaria social en una espiral que se consume a sí misma enriqueciendo a unos pocos y sumiendo en la pobreza y la escasez al resto. Hasta el colapso.
  • La voluntad y fin del sistema es la acumulación de dinero, primándola por encima de la eficacia y el bienestar de la sociedad. Despilfarrando recursos, destruyendo el planeta, generando desempleo y consumidores infelices.
  • Los ciudadanos formamos parte del engranaje de una máquina destinada a enriquecer a una minoría que no sabe ni de nuestras necesidades. Somos anónimos, pero sin nosotros nada de esto existiría, pues nosotros movemos el mundo.
  • Si como sociedad aprendemos a no fiar nuestro futuro a una abstracta rentabilidad económica que nunca redunda en beneficio de la mayoría, podremos eliminar los abusos y carencias que todos sufrimos.
  • Es necesaria una Revolución Ética. Hemos puesto el dinero por encima del Ser Humano y tenemos que ponerlo a nuestro servicio. Somos personas, no productos del mercado. No soy sólo lo que compro, por qué lo compro y a quién se lo compro.

Por todo lo anterior, estoy indignado.
Creo que puedo cambiarlo.
Creo que puedo ayudar.
Sé que unidos podemos.
Sal con nosotros. Es tu derecho


domingo, 6 de mayo de 2012

RELACIÓN ESTADO-MERCADO (4ºclase Apuntes)


RELACIÓN ESTADO-MERCADO

El Estado encontrará su más claro defensor en Thomas Hobbes, quien dio a la política una importancia fundamental para la existencia de la sociedad.
En El Leviatán (1651) refleja su pesimismo respecto de la naturaleza humana, así como su optimismo constructivista como factor de superación. Hobbes tratará de ordenar a una sociedad con conflictos civiles a través de una fuerte organización que haga posible la convivencia entre los hombres.
Hobbes sustenta la necesidad de construir un Estado artificial que posibilite la superación de la inseguridad, el miedo, la oscuridad.
Es constructivista, o sea, concibe la posibilidad de construir un ente (Leviatán) que asegure la superación de las flaquezas humanas y con ello el estado de anarquía, violencia y desesperación.
El hombre es ambicioso y egoísta; si interactuáramos sólo guiados por nuestros instintos regiría la ley del más fuerte, haciéndose imposible para la especie. Frente a la anarquía y a la violencia surge la necesidad de organizarse, la instauración de un acuerdo que permite el surgimiento del Leviatán. Entonces nos encontramos frente a un Estado Todopoderoso.
Este Estado era absoluto: Los súbditos no podían modificar la forma de gobierno y el poder del soberano no podía ser enajenado. Los súbditos no podían cuestionar los actos del soberano. Cada súbdito era autor de las decisiones del soberano por esto no puede ser acusado de injuria o injusticia.
En los siglos XVII y XVIII Europa instauró el absolutismo que encarnaba la figura del Estado en el Rey. “El Estado soy yo” Luis XIV. El monarca gobernaba por derecho divino. El poder soberano abarcaba la privacidad de los ciudadanos. Un Rey, una Fe, una Ley.
Toda la actividad de los hombres se encontraba dirigida y controlada por el Estado como institución organizadora de la vida pública. Esto generó abusos de poder.
La lucha contra el absolutismo originó la división entre Estado y sociedad, o sea, entre lo público y lo privado. Las reacciones contra el modelo absolutista pregonaban límites al ejercicio del poder. Surge así, el pensamiento liberal de Locke, basando sus esfuerzos en la construcción de un límite al ejercicio del poder estatal.
 Hobbes y Locke compartían la idea sobre el origen de la sociedad política. Locke consideraba que la naturaleza humana era capaz de armonizar la vida en sociedad en tanto que el uso del poder por parte del órgano político podía derivar en abusos.
Locke proponía una autoridad contenida por el consentimiento del pueblo, por el derecho natural, a fin de eliminar el riesgo al despotismo.
Siempre que un cierto número de hombres se une en sociedad renunciando cada uno de ellos al poder ejecutar la ley natural, cediéndolo a la comunidad, entonces se constituye una sociedad política o civil.
Según Locke el Estado puede ejercer la coacción en aquellas cuestiones que afectan a la vida pública y debe dejar libertad de acción a los ciudadanos en la esfera privada. Las relaciones económicas ya marcan la brecha entre el Estado y el Mercado.
. Locke plantea el liberalismo político en el que lo privado funciona como defensa y protección del ciudadano ante el poder absoluto del Estado. La distribución de poder debía darse en diversos órganos y el límite al poder se imponía a través del Estado de Derecho.
Los economistas clásicos se aferran a la idea de lo privado como ámbito de lo económico. Adam Smith apela a la interpretación economicista del ser humano. Cada individuo busca el medio más oportuno de emplear con mayor ventaja el capital del  que puede disponer. Se propone su propio interés, pero este esfuerzo sumado al esfuerzo de todos contribuye al bienestar general.
El método inductivo se basaba en el hipotético comportamiento racional económico.
Del hombre naturalmente libre se pasó al hombre naturalmente económico.
El individuo perdió la libertad que había obtenido de la mano de Locke para ser esposado a la mano invisible de Adam Smith.
Surge el Capitalismo que depende de un ordenamiento con poder coactivo que le garantice la posibilidad de efectuar transacciones económicas.
Según Karl Marx el Estado es la forma de organización tanto hacia adentro como hacia afuera que los burgueses se dan necesariamente para garantizar mutuamente sus propiedades y sus intereses.
La economía de Mercado es un sistema de división del trabajo basado en la propiedad privada de los medios de producción.
El imperio estatal se ejerce sobre la gente para prevenir actuaciones que perjudiquen o perturben el funcionamiento del Mercado.
La crisis del paradigma de la economía clásica ocurre en 1929- 1930. Caen las inversiones bursátiles y aumenta el desempleo.
Los economistas proponen que el Estado corrija las fallas del Mercado. Keynes pretendía corregir las fallas en la mecánica del Mercado con la intención de mejorar el funcionamiento del capitalismo.
Con respecto al desempleo, la teoría clásica sostenía que la desocupación es la consecuencia de salarios excesivos en relación con el rendimiento del trabajo. Keynes, en cambio sostenía que la insuficiencia de demanda colectiva (debido al ahorro) era el origen de la desocupación.
Según Keynes había que pasar a una era de socialismo liberal, o sea, un sistema en el que podamos actuar como una comunidad organizada para objetivos comunes, aunque respetando y protegiendo al individuo, su libertad de elección, su fe, su mente y su expresión, su empresa y su propiedad
Aquí debemos distinguir a los economistas del Estado de Bienestar de los marxistas. Estos últimos propugnaban una participación del Estado en la economía a los efectos de utilizar el poder político en la desarticulación de las relaciones capitalistas de dominación. Los seguidores de Keynes pretendían corregir fallas en la mecánica del mercado con la intención de mejorar el funcionamiento del capitalismo, el papel del Estado desde esta perspectiva no es desarticular la economía sino optimizar su funcionamiento.
Para los economistas del Estado de Bienestar se debía desarrollar el círculo virtuoso, partiendo de la creación de puestos de trabajo, los trabajadores se transformarían en consumidores que demandarían bienes, lo que aumentaría la producción. El Empleador debía ser el Estado como motor del desarrollo económico y garantizando el bienestar. Los recursos para lograrlo debían obtenerse de los fondos genuinos de recaudación tributaria y/o de la emisión monetaria. Esta última era la propuesta de Keynes ante la falta de recursos genuinos. Los economistas clásicos le advirtieron que generaría el aumento de la inflación, pero Keynes sostenía que la inflación estaría controlada por el Mercado.
El Estado de Bienestar surge a partir del New Deal de Roosevelt, pero tiene mayor relevancia en la segunda posguerra mundial. El avance de la URSS trajo como consecuencia la difusión de los postulados ideológicos marxistas, instigando a las clases obreras a una revolución en contra de las democracias occidentales, esto obligó a los países capitalistas a aplicar políticas de supervivencia. El Plan Marshall contribuye a la reconstrucción de las economías y al desarrollo de la economía norteamericana especialmente. Entonces no podemos dejar de analizar el Estado de Bienestar en el contexto de la guerra fría. Detrás de las políticas de Bienestar se presenta el intento de los Estados democráticos de contener los posibles desórdenes sociales que pudieran servir como receptáculo de las propuestas reformistas del poder soviético.
El período de auge del paradigma de Bienestar se extiende por más de dos décadas hasta que el Mercado empieza a dar señales negativas a través de la inflación acompañada por estancamiento.
Estos elementos confluyeron con grandes déficit fiscales por la expansión del Estado de Bienestar. Reapareció el desempleo y el aumento de precios. En los países del tercer mundo o en vías de desarrollo, se sumó el endeudamiento externo.
Así surge la corriente de Chicago que pregonaba que la única forma de controlar la inflación era a través de la restricción de la oferta monetaria hasta el punto en que la misma pudiera ser respaldada con recursos genuinos.
Uno de los exponentes de la escuela de Chicago fue Friedrich Hayek, quien recibió el premio nobel de economía en 1973. Su pensamiento liberal en defensa del Mercado se basa en una lucha contra toda construcción de órdenes arbitrarios que atenten contra las libertades  humanas. La justicia social, según Hayek es una actitud totalitaria que va contra los principios mismos de la democracia.
En este marco no podemos olvidar que América Latina sufrió el terrorismo de Estado de la mano de las dictaduras militares impulsadas por los Estados Unidos, desde la Escuela de las Américas, con el objetivo de facilitar la implementación de estas medidas, beneficiando a los empresarios amigos del régimen.
Estas ideas dieron lugar a una nueva etapa, el Neoliberalismo. El Estado retrocedía del ámbito económico. Los controles de la emisión monetaria y la búsqueda de equilibrios fiscales se convertían en las normas fundamentales de los gobiernos que querían salir de la hiperinflación.
Al abandonar el Estado los ámbitos de planificación económica, se producía el aumento del desempleo y la privatización de las empresas públicas con el consiguiente recorte de personal.
Era imprescindible la obtención de un marco de legitimidad institucional para afrontar el ajuste, era necesario contar con el respaldo de los sectores sindicales, que se habían fortalecido en la época de Bienestar, en caso contrario debían ser desarticulados a través de maniobras políticas que no minaran la legitimidad del régimen. Por esto los líderes elegidos que llegaron a la presidencia de la Nación debían representar a partidos populares, como en el caso de la Argentina que el candidato a presidente Carlos Menem ganó con un discurso peronista y luego sus políticas neoliberales lograron defraudar a sus votantes, poner en crisis al partido y desarticular los sindicatos.
Estas políticas neoliberales se empiezan a pensar en la década de los 70, son aplicadas en la década de los 80 en Europa y los EEUU, y se extendieron a América Latina a partir de los 90